Se terminó el año. Fue una temporada muy irregular para nosotros. Arrancamos para pelear el título, con una carrera en General Roca donde podríamos haber sumado muy buenos puntos y por un detalle nos quedamos con las manos vacías.
Fue un fin de semana difícil, donde el Fluence no cambió la tendencia que arrastramos todo el año. Esta es una pista con muchos retomes lentos, y en este tipo de curvas es donde más sufrimos con el Fluence.
Junín tuvo muchas cosas muy interesantes, y algunas no tanto. Primero fue una linda experiencia la primera disputa del Súper 8, que si bien debí verlo de afuera me pareció muy interesante y tuve muchas ganas de disputarlo.
Vuelvo de Trelew muy amargado. Luego de los ensayos en Buenos Aires tenía muchas esperanzas de hacer un buen trabajo y no fue así. Si bien soy conciente que el fin de semana fue muy complicado por las condiciones climáticas, quería seguir prendido en la lucha por el torneo y creo que acá en Trelew se nos escapó al menos el 50% de aquellas expectativas.
Se fueron otros 200 Kilómetros, y si bien me habría gustado poder pelear por la victoria de una prueba que ya es clásica y muy importante para el automovilismo, para nosotros fue una muy buena carrera.