¡Con que bronca que terminé la carrera! El domingo estaba para terminar noveno, u octavo por los toques que se dieron en la penúltima vuelta, y por culpa de Juan Cruz Álvarez casi me quedó con las manos vacías.
Terminé un fin de semana increíble, donde las sensaciones fueron todas fuertes. Desde el viaje mismo todo fue diferente. Sinceramente no puedo creer estar viviendo este momento. Ser piloto oficial es algo muy diferente a todo lo que uno se puede imaginar, desde la cantidad de gente que trabaja en el equipo para que todo salga bien, y que la identificas rápidamente, hasta lo que se genera a tu alrededor.
Falta cada vez menos para arrancar el año. Para mi es un orgullo muy grande poder estar representando una marca tan importante como Renault y ser piloto oficial en una categoría como el TC2000.